PREGUNTA ABIERTA. ¿CÓMO PENSAR LA LEGALIZACIÓN DEL ABORTO DESDE LA PERSPECTIVA DE FOUCAULT?

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El objetivo principal que Foucault se plantea en el prólogo de Las palabras y las cosas es el de tratar de encontrar las condiciones de posibilidad históricas del conocimiento, las teorías, el saber y para ello se pregunta: “¿A partir de que a priori histórico ha sido posible definir el gran tablero de las identidades claras y distintas que se establece sobre el fondo revuelto, indefinido sin rostro y como indiferente, de las diferencias?”[1]. Para eso, a través del desarrollo del libro, da a entender el mundo -es decir la realidad-, como un sistema, un saber preexistente a todo pensamiento y existencia humana: “por sistema hay que entender un conjunto de relaciones que se mantienen, se transforman, independientemente de las cosas que conexionan. [] En todas las épocas el modo de reflexionar de la gente, el modo de escribir, de juzgar, de hablar (incluso en las conversaciones de la calle y en los escritos más cotidianos) y hasta la forma en que las personas experimentan las cosas, las reacciones de su sensibilidad, toda su conducta, está regida por una estructura teórica, un sistema, que cambia con los tiempos y las sociedades pero que está presente en todos los tiempos y en todas las sociedades.”[2].

Desde este contexto, ¿cómo se pueden interpretar las diferentes posiciones relativas a la despenalización del aborto?


[1] Foucault, Michel. Las palabras y las cosas: una arqueología de las ciencias humanas. Siglo XXI Editores. México 1989. p.p. 9

[2] Foucault, Michel. Saber y Verdad. Las ediciones de la Piqueta. Madrid. p.p. 33


8 respuestas to “PREGUNTA ABIERTA. ¿CÓMO PENSAR LA LEGALIZACIÓN DEL ABORTO DESDE LA PERSPECTIVA DE FOUCAULT?”

  1. El tema del aborto resulta tan preocupante como el de la eutanasia. Ambos temas se remiten al tema del cuerpo, el primer y el que nos concierne al de la mujer.
    Antes bien cabe decir, que el aborto ha sido visto como parte de un proyecto que se vincula con la explosión demográfica y la crisis ecológica (hambre y guerra por la falta de recursos) que es una incumbencia mundial, por esto según Arthur Herman, algunos estudiosos en la materia, han optado por sugerir que se introduzcan hormonos esterilizantes o antirreproductivas en el sumnistro de agua. Esto, en los peores de los casos. (EUA durante el siglo pasado) Por otra lado, se proponía el aumento de impuestos en productos para el bebé. A su vez se buscaría, según dichos estiudios, aprobar leyes que «impusieran educación sexual en las escuelas y garantizaran el aborto a pedido». Como vemos esto incumbe al sistema político, en tanto está en juego el peligro de la supervivencia de la humanidad misma sobre la tierra en la que vivimos.
    Por otra parte Savater en una conferencia que dictó sobre «Religión y Política» en la UNAM, hacía mención de esta tema ahora tan practicado, con una frase que decia
    «Pluralismo moral, unanimidad legal». Lo que quería decir el filósofo españeol al respecto, es que a pesar de que sería positivo legalizar el aborto, esto no deja de resolver la cuestión moral que debería ser resuelta a nivel individual. En ese sentido la leyes serían para todos, pero su uso sería distinto a partir de la moralidad de cada persona o grupo.
    A partir de tener en cuenta estas dos realidades vistas por ambos estudiosos, es como podemos vincular cuestiones como la religión o el ambientalismo moderno en el tema que nos incumbe, ya que atañen al cuerpo de las mujeres (así como a la decisión con la pareja) pues,dichas cuestiones son de nuevo la clave para entender el tipo de decisión que se tendrá que tomar, con la esperanza única de que nosotras, las mujeres, no seamos expuestas a condicioenes insalubres, desafovericidas, rechazadas, condenadas o sometidas a un orden mundial imprudente. Desde este aspecto y pensado en Foucault, pregunto ¿cual sería ese a priori histórico o estructura teórica pensado por y para las mujeres?
    Esto cuestión nos incumbe, en tanto que nosotras somos parte importante para dar vida a otro ser, pero nuestra realidad social nos muestra otras facetas.
    De entrada, mi postura es la de estar de acuerdo con legalizar el aborto, pero pensaría en aquella frase que dice que «hay que prevenir antes de lamentar». Creo que las mujeres debemos decidir en que momentos queremos tener un hijo, sobretodo si pensamos que esta realidad es una cuestión sagrada y no un juego. Pero si este ideal no su cumple, si cabría que el estado matuviera una legalización que asegure a la mujer condiciones salubres.
    Antes el panorama mundial, creo que las mujeres debemos replantearnos si efectivamente merecemos que nuestros cuerpos se vean privados de la posibilidad de dar vida, pues a pesar de problemas tan graves como el hambre y la explosión demográfica esto es un tema que abarca ambos sexos.

  2. En estos días eh estado escuchando muchas opiniones acerca de este tema: el aborto.

    Y estos comentario han sido de todo tipo a favor y en contra, cosa que a mi parecer estoy de acuerdo con los que están a favor, dado que me parece que las mujeres y nadie mas tenemos que tener ese derecho a decidir el querer tener un hijo o no y mas en circunstancias de alto riesgo o cuestiones fuera de nuestro alcance como lo es: las violaciones, los riesgos de muerte en la madre y en caso de que el producto venga en peligro, en caso de malformaciones o de enfermedades congénitas.

    La definición del aborto tiene tres acepciones que son: el aborto inducido que es la interrupción del embarazo en forma intencional, el aborto espontáneo que es la interrupción del embarazo en forma natural y el micro aborto que es la interrupción del embarazo antes de que el cigoto se convierte en embrión.

    ¿Pero cual es el problema con el aborto? El problema del aborto es que se considera un atentado contra los derechos humanos y más que nada un atentado contra el derecho del no nacido, ya que se considera que este desde su aparición en el vientre materno ya tiene derechos, pero esto no siempre ha sido considerado así. Pues en el derecho Romano al no nacido no se lo consideraba aun persona, en la Edad Media, el derecho canónico hacia una diferencia entre el corpus formatum y corpus informatum , donde el primero se refería a aquel que estaba en condiciones de poder recibir un alma y por tanto empezar a ser considerado como un feto animado y el segundo que se refería a aquel que no se encontraba todavía en esta situación, para poder distinguir en que situación se encontraba el no nacido, esto dependía de los días de testación en los que se encontraba: si era varón hasta los 40 días recibía alma, si era mujer hasta los 80. Y fue hasta el siglo XVIII cuando se empezaron a promulgar leyes que proclamaban como ilegal el aborto. Y en el siglo XX es cuando estas leyes empezaron a ser despenalizadas.

    Viendo esta situación rápida de su historia, mi pregunta es: ¿Cuáles derecho humanos?, ¿Qué es la humanidad? ¿Alguien no nacido y que todavía no creo tenga noción de sí, sabe que tiene derechos y le importa? Y en el caso de la madre: ¿Qué no es la única que sabe lo que siente y quiere? ¿Por qué no es posible que decida sobre su propio cuerpo? ¿Qué acaso no es considerada como racional y con la capacidad de decidir?

    Y así podríamos sacar miles de preguntas que demostraría que hay muchas ambigüedades al tratar de hablar de derechos, de lo que es la vida y sobre todo de la humanidad, porque entrarían también en consideraciones cuestiones no solo políticas, sino también culturales y religiosas. Pero en todo caso yo diría ¿Quién es la que sabe lo que siente o quiere en un embarazo? A pesar de que ahora el discurso vouyerista tenga mucha influencia, y me refiero a vouyerista con el hecho medico y tecnológico que permite ver la gestación y discurso que permite comenzar con toda esta problemática, sumándole la falta de información y profundidad de los medios de comunicación sobre todo televisivos, la ignorancia y la falta de educación.

  3. Definitivamente en nuestra sociedad es el sistema el que rige como poder sobre la vida de los individuos. Los seres humanos son cosificados y sus cuerpos son considerados como máquinas, i. e., los educan aprovechando al máximo sus potencialidades, y sus vidas se convierten en objeto de estudio bajo métodos de cálculos y previsiones. Violentamente nuestra propia vida es regulada y es el poder el que se hace cargo de ésta. Asimismo, la política crea realidad y funge como anatomía del cuerpo humano, politizándolo bajo leyes represivas que se inscriben en los aparatos como el de la medicina, la religión, el derecho, o la economía. ¿A qué punto ha llegado el mundo que hoy debatimos cuestiones como el aborto? ¿Quiénes a favor, quiénes en contra? ¿Penalizarlo o despenalizarlo? En primer lugar, yo apelo al respeto por la condición e individualidad de cualquier ser humano, y en este caso, por la condición de la mujer. Cuestiono y repruebo enérgicamente a aquellas posturas que hablan de la vida en el útero, y que se olvidan completamente de la vida que llora, que no come, que es desvalida y abandonada, de la vida que no es vida. Hoy en día miles de mujeres abortan y la humanidad, desde un púlpito, un periódico, un noticiero, o incluso desde una cantina se apresura a juzgarlas porque cometieron un delito grave. Esta actitud que a toda costa busca reprimir tal comportamiento no resalta más que pura hipocresía. Somos hipócritas al decir que hay mejores oportunidades o condiciones favorables para la vida, cuando en realidad vemos que tales oportunidades nunca llegan, y la miseria social permanece a toda costa.

    Otro grave problema que interviene aquí es que la iglesia quiere convencer e imponer a como de lugar sus prejuicios, normas y restricciones a la sociedad y el estado, dejando relucir su intolerancia ante el otro, ante el que es y piensa diferente. ¿Qué tiene que ver la ley, el estado laico con los dogmas religiosos? Si el estado laico tutela la libertad y los derechos de la mujer, entonces el aborto debe de ser una decisión personal y no colectiva. Dejemos que las mujeres puedan decidir sobre su propio cuerpo y si el aborto es su elección, que ellas puedan tener las posibilidades de realizarlo en condiciones humanas (no clandestinas), de higiene y salud.

  4. Deapenalizar el aborto se convierte ahora en la noticia de primera plana de todos los encabezados de los períodicos, revístas críticas, noticieros de radio y televisión, de debates políticos, relegiosos, científicos, etc. ¿Qué hay de fondo? ¿Cuál es el verdadero interes? ¿A quienes beneficia esto realmente?
    Si observamos cómo funcionan las Leyes en nuestro país podemos ver que detras de éstas Leyes se encuentra siempre un interes económico, político, o sea un a priori historico, es ese tablero donde se toman las verdaderas deciciones de todos los discursos que demagógicamente se plantean, esto es ningun discurso ninguna toma de decisión las deciden los afectados,los verdaderamente involucrados, sino un grupo que lo que les interesa es poder tener el control, el poder de todo,que las diferencias o discontinuidades que en medida que hacen mayor ruido afectan la seguridad de la estructura, del sistema, tienen que ser sometidas vigiladas, el problema en México es si se legaliza las relaciones de los homosexuales, y las lesbianas, ¿por qué no despenalizar el aborto? a los que hacen las leyes no les interesa si cada minuto violan a cuatro mujeres y si cada una de éstas han quedado embarazadas, por esa causa, le interesa tener el control de cuanto dinero pueden estos sacar en el aborto realizado, tampoco les interesa en que condiciones de salud se realizan los abortos clandestinos, les intersa cuanto dinero cobra un medico que clandestinamente efectua un aborto, y no paga impuesto, hay muchas cosas que al repecto estan fuera de control fuera de sus leyes y que es ahora el momento de controlar, yo no creo en los discursos políticos religiosos que se presentan como salvadores de providas es una máscara frente a la ignorancia, frente aquelos que aun tienen esperanza de un Gobierno que lucha por sus intereses, ¿Cómo podemos creer en esos dicursos que se han vulgarizado tanto que perdieron su verdadero sentido? cunado vemos a un Slim convirtiendose en el tercer hombre más rico del mundo, ¡No! yo no puedo creer en esta tomada de pelo, lo que veo es una falta de equidad, no sólo hacia las mujeres, sino hacia la pobreza, y muchas otras cosas. Y ese tablero, es la estructura en donde actualmente se lleva a cabo un nuevo juego que es el de la despenalización del aborto, y los jugadores están colocados cada uno en su posición en donde cada uno le tocará defenderla, pero como sabemos que es un juego hay siempre un ganador y este no va a ser la mujer embarazada, preñada en las circuntancias que hayan acontecido, en ésta sociedad falocéntrica el hombre que embarazá a una mujer al fuerza, nunca recibirá el verdadero castigo, porque tener un hijo no deseado es un castigo para toda la vida. Ya sabemos ahora quienes son los que van a ganar NO¡¡¡¡¡¡¡¡¡

  5. Considero que una Sociedad Ideal (con una racionalidad el aborto sería inadmisible, etc.. pero en sociedades sometidas a infinitud de contigencias, es necesaria evaluar los campos estratégicos donde las decisiones son tomadas. Por lo tanto pienso que en este momento es necesario revisar las estrategias de las argumentaciones, desenmarcarar los intereses que persiguen, para que a parir de este proceso puedan ser evaluadas bajo el signo La vida como acontecimiento fáctico tiene muchas dimesiones, no solo un aspecto biológico,fisiológico, atiende a un modo de habitar el tiempo, y si el aborto es un paradigma en la racionalidad de una cultura, debe entenderse en las dimensiones apertura que inaugura para el modo de habitar de una cultura.

    Por ejemplo los riesgos por realizarse abortos clandestinos, la urgencia de los gobiernos por recuadar impuestos, la pluriferación de la demanda del aborto como consecuencia de su legislación, la irresponsabilidad en la práctica sexual etc.. estan relacionadas con un modo de habitar un orden concreto.

    En terminos exclusivamente políticos estaría a favor del aborto, pero la práctica esta en condordancia con multiples dimesionas más. Cualquiera que sea el resultado de la legislación es prioritario dilucidar los sentidos que abre esta práctica para nosotros. y reflexionar sobre que es eso que se dice vida en una sociedad como la nuestra.

    En el Ulises de Joyce es el hijo no-nato quuién juzga a Bloom.

  6. El tema del aborto recoge las luchas feministas que van desde la posibilidad de controlar el propio cuerpo y la sexualidad, hasta las recientes posturas que afirman que no es posible hablar de posesión del cuerpo femenino, dado que socialmente, el cuerpo nunca ha sido suyo.

    En general la discriminación de la mujer surge de su ausencia cuando se formuló la democracia moderna y, por lo tanto, es innata en la formulación de las leyes. Las constituciones han partido de la visión masculina del Estado y, recientemente, en temas que le competen a las mujeres, han sido reformadas según la manera en como la mirada masculina reconoce el problema femenino.

    Por esta razón, el aborto, la anticoncepción, la pornografía, la prostitución y el problema de la violación se han enfocado a partir de dicotomías, expresadas tradicionalmente, desde el punto de vista de la religión o la biología y, actualmente, en cuanto a moralidad o psicología. Casi nunca el punto de vista ha partido de la política y mucho menos de lo que las mujeres sienten y piensan acerca de temas de los cuales son personajes principales.

    Los movimientos feministas han tenido como bandera el derecho de la mujer para controlar su propio proceso reproductivo a través de diversos recursos como tecnologías reproductivas, anticoncepción, esterilización y aborto. En esta defensa subyace principalmente el derecho al propio cuerpo como reflejo del derecho a la intimidad contemplado por todo Estado liberal. El tema más delicado es claramente, el del aborto ya que representa el final de un feto.

    En contra de las posiciones feministas a favor del aborto, han surgido movimientos tanto religiosos como sociales que se ubican a favor de los derechos del feto, considerándolo como persona en formación cuya existencia debe ser preservada. En este sentido se reclama el cumplimiento de los derechos fundamentales extendidos al embrión como forma de vida humana.

    Dentro del feminismo existen dos corrientes antagónicas con respecto al aborto. La primera, que responde a la demanda de los grupos anteriormente citados, sitúa a la mujer por encima del feto, discutiendo su derecho a elegir la maternidad libremente. La segunda perspectiva, manifiesta su oposición al aborto pero no por las mismas razones que los grupos pro-vida y religiosos. Su argumento se basa en el análisis de la sociedad y del Estado fundados en valores masculinos, en el cual el aborto se convierte en un instrumento masculino de control y dominación. De este modo, la posibilidad de aborto eliminaría la única consecuencia real de la dominación sexual que el hombre no ha podido controlar: el nacimiento de una nueva persona.

    En casi todos los Estados que han generado leyes para la despenalización del aborto, éstas han dependido de tres factores determinantes para absolver tanto a la madre como a la persona que le practique el procedimiento quirúrgico. El primero, cuando la mujer ha sido victima de violación, el incesto y la inseminación artificial no deseada. El segundo criterio para la despenalización del aborto es en referencia al riesgo para la salud o la vida de la madre que implica el embarazo. El tercer tipo de aborto no considerado como punible, es aquel en el cual el feto corre el riesgo de padecer graves degeneraciones físicas o psíquicas.

    Dado que los dos segundos criterios están determinados por evaluaciones médicas tanto de la madre como del feto, el tema de la violación presenta problemas para definir los parámetros dentro de los cuales entraría en funcionamiento la ley. Para analizar la violación, existen en la actualidad dos perspectivas, basadas en lo que piensan y sienten las mujeres que han pasado por tal situación. La primera perspectiva se orienta a interpretar la violación como acto de violencia y no como acto sexual. La otra perspectiva analiza la violación como acto sexual, incluida su violencia como expresión de la sexualidad masculina.

    La idea de la primera interpretación es establecer una base de discusión no dependiente del género, en el cual el castigo esta dirigido al uso de la violencia sobre la mujer. El problema que plantea esta perspectiva es que la violación como tal no define hasta que grado de violencia masculina es aceptable para que la violación no sea un acto de violencia sino simplemente sexo. Por esta razón, las defensoras de la segunda perspectiva han tratado de definir la violación como ataque sexual. Nuevamente el problema se centra en que grado de fuerza ejercido por el hombre es aceptable para que no sea violación sino sexo deseado por ambas personas. Para las feministas lo que es importante revisar es las conductas en las cuales un “no” es “si”. Muchos de los casos de violación en los que el violador ha salido triunfante se basan en esta pequeña distinción, la cual hace pensar que para la mentalidad masculina, la mujer no tiene derecho a negarse al sexo. También es importante pensar los casos de violación dentro del matrimonio, entre parejas de novios y amigos. Es común, en el dictamen de los casos de violación, restarle fuerza al argumento de la mujer en relación proporcional al grado de amistad que se haya dado entre ella y su violador.

    Finalmente, otro de los muchos problemas que genera la despenalización del aborto es en relación con las acciones gubernamentales para que esta práctica no vaya en contra del Estado de Bienestar que debe asegurar a todos los ciudadanos/as. El Estado debe garantizar la salud y protección de la mujer de la misma forma que lo hace con los demás. En este sentido el debate se centra en si el Estado debe proveer los recursos para asegurar las condiciones de sanidad en las cuales la mujer que se practique un aborto no corra ningún riesgo.

    Lo que finalmente subyace a la discusión es hasta que punto el Estado puede intervenir en la esfera privada. Si bien el derecho a la intimidad ha servido para argumentar el derecho de la mujer sobre su propio cuerpo, también ha mostrado su otra cara. Los límites del Estado se encuentran en los límites del derecho a la intimidad. Si el aborto no es punible fundamentado en este derecho, por lo tanto el Estado no debe intervenir en la puesta en marcha de la decisión de la mujer de abortar. Como se ve, la polémica plantea temas que no son exclusivos de la agenda feminista, sino que generan contradicciones estructurales en la definición tanto de la democracia como de sus instituciones. He ahí el gran campo de discusión —jurídico y académico— que generan los temas de la mujer.

  7. Los Derechos Sexuales y Reproductivos fueron conceptualizados como tales durante las conferencias internacionales de Cairo y Beijing y han sido afirmados por los Estados-parte a través de políticas públicas nacionales y programas de acción internacional. La introducción de los Derechos Sexuales y Reproductivos en las Declaraciones de Cairo y Beijing se vio rodeada de grandes debates centrados fundamentalmente en el tema del aborto. El argumento principal de quienes se oponen a la inclusión de dichos derechos se basa en la idea de que estos equivalen a la despenalización y aprobación del aborto. Si bien los Derechos Sexuales y Reproductivos incluyen la opción del aborto seguro, estos encierran otras dimensiones de la salud de las mujeres y niñas que no necesariamente están relacionadas directamente con la práctica del aborto.

    Los Derechos Sexuales y Reproductivos se desarrollan en el marco del Derecho Humano a la Salud. En algunas circunstancias el Derecho a la Salud es entendido parcialmente y como consecuencia, tanto las obligaciones del Estado como el desarrollo de políticas públicas en materia de salud, son interpretadas de forma que perpetúan mecanismos de discriminación, en la medida en que no proveen los servicios y garantías que sólo un grupo de la población necesita para gozar plenamente de los derechos que le corresponden. Una de las principales razones es la falta de claridad en el significado de dicho derecho y por lo tanto, de los compromisos y obligaciones por parte de los Estados.

    El Derecho a la Salud, entendido en el contexto de los tratados y conferencias internacionales, parte de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cual define la “salud” como un estado completo de bienestar físico, mental y social y no solamente como la ausencia de afecciones y enfermedades. De la misma manera, vincula la definición de salud con el derecho fundamental de todas las personas a gozar del mas alto grado de salud. Así, afirma que “el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social”.

    La salud entendida como derecho fundamental de todas las personas le genera al Estado la obligación no sólo de proveer los servicios de salud necesarios en caso de enfermedad, sino también la de generar el ambiente y las condiciones necesarias para que la salud no sea puesta en riesgo. El Derecho a la Salud, por tanto, incluye la salud ocupacional, la conservación del medio ambiente, la provisión de agua potable y de servicios sanitarios entre otros. Consecuentemente, el Derecho a la Salud es al mismo tiempo un derecho en sí mismo, y un derecho necesario para el ejercicio de otros derechos.

    Adicionalmente a los tratados específicos en materia de salud, varios tratados internacionales cuentan con provisiones que aseguran la salud como un derecho Universal. Además del la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, existen provisiones específicas que estipulan el derecho a la salud para grupos vulnerables como mujeres, niñas/os, prisioneras/os, trabajadoras/es migratorios, y grupos indígenas.

    El concepto de salud reproductiva se derivó de una aplicación específica del derecho a la salud que tiene que ver directamente con la salud durante el proceso de maternidad, embarazo y parto. Así, los Derechos Sexuales y Reproductivos son la ampliación del derecho universal a la salud basados en el ciclo de vida de las mujeres y en las diferentes necesidades que ellas tienen dependiendo de su identidad cultural y social.

    En países en vías de desarrollo, la muerte por complicaciones evitables durante el embarazo y el parto que tienen como resultado la muerte o la discapacidad representa una gran proporción. En lo referente al aborto clandestino, por ejemplo, la OMS estima que en el año se practican alrededor de 20 millones de abortos clandestinos de los cuales 78.000 resultan en muerte.

    Debido a la confrontación durante Cairo y Beijing alrededor la inclusión del aborto dentro de las declaraciones, existe un interés especial por resaltar la importancia de estos derechos independientes de las disputas alrededor de la penalización del aborto. La mirada se debe poner pues en la protección del derecho a la salud en general y a la salud reproductiva en particular con miras a evitar la discriminación en contra de la mujer en temas de salud que solo a ella le afectan. Es importante recalcar que ni en Cairo ni en Beijing se aprobó la inclusión del aborto como práctica de planificación familiar. El énfasis fue puesto en las condiciones que llevan a una mujer a realizarse un aborto y en las consecuencias que este tiene si ha sido llevado a cabo bajo condiciones que ponen en riesgo la salud.

  8. Estoy de acuerdo con el punto de vista de Carlos en tanto que la sociedad moderna es tal que sólo a partir de ella es admisible hablar sobre el aborto. Con Mariana sobretodo en cuanto el nivel de miseria social real al cual se ajusta dicha sociedad. Hace años un proyecto de vida familiar contemplaba un gran número de hijos. Como vemos es tal la situación decadente del ordenamiento estatal, que al respecto, puede hacer poca cosa.
    Además pienso con Ana que el tema del aborto no es un tema inmediato sino de un amplio alcance de ordenamiento mundial. Lamentablemeste si creo que la práctica del aborto se encuentre, en la realidad efectiva, relacionada con la «planificación familiar» aunque comparto la vision sobre los derecnhos de la mujer para evitar riesgos de salud de las practicantes. ¡El número es alarmante!
    Considero que pensar en una sociedad falocéntrica como la favorecida de esta cuestión ya no puede ser sostenida. Pienso que muchas veces las mujeres siguen contribuyendo a dicha visión lejos de encararla y darle solución rotundamente. Pero, no cabe duda que por esto mismo, de nuevo la mujer se encuentra en el clímax de un debate que efectivamente no es parte de la «agenda feminista» exclusivamente. la desición del aborto corresponde a la mujer y al hombre como «padres». La violación es en todo un caso reprobable.
    Ante todo creo que de lo que se trata es como menciona Carlos desenmascarar lo intereses que hay detrás del asunto tan polémico en tanto el tema del aborto. Pienso que ninguna mujer puede ser juzgada por este acto sino comprendida desde un margen más amplio.

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